Las cinco virtudes del aceite de oliva virgen extra
Ya en la Antigüedad se observaron las virtudes medicinales del aceite de oliva y el efecto positivo de su consumo sobre la salud. Desde entonces, numerosos estudios científicos han demostrado la realidad de estos efectos, explicado sus mecanismos e identificado los componentes que intervienen. Hoy se reconocen cinco efectos principales:
Prevención y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares
- Reduce el colesterol «malo» (LDL) y aumenta el colesterol «bueno» (HDL).
- Reduce el riesgo de engrosamiento y endurecimiento de las paredes arteriales.
- Reduce la presión arterial y el riesgo de hipertensión.
- Reduce la acumulación de placas en las arterias y mejora la circulación sanguínea.
- Reduce la formación y acumulación de coágulos y el riesgo de embolia.
- Reduce un 40 % el riesgo de ictus (accidente cerebrovascular).
Buen funcionamiento de todo el aparato digestivo (estómago, vesícula, páncreas, hígado, intestino)
- Se digiere más fácilmente que cualquier otra grasa o aceite alimentario.
- Estimula el tránsito intestinal.
- Reduce la acidez gástrica y protege contra las úlceras (duodeno, estómago, intestinos) y las gastritis.
- Reduce la formación de cálculos en los riñones y en la vesícula biliar.
- Reduce un 10 % el nivel global de glucosa, favorece su consumo por las células y mejora la eficacia de la insulina, lo que a largo plazo ayuda a reducir los trastornos del páncreas y la aparición de diabetes.
Buen desarrollo óseo
- La oleuropeína (un polifenol) favorece la absorción del calcio y una mejor mineralización de los huesos.
- Reduce el riesgo de osteoporosis, artritis y reumatismo.
Atenuación de los efectos del envejecimiento
- El aceite de oliva virgen extra contiene vitaminas A, D, K y E, que retrasan el envejecimiento celular y protegen y regeneran la piel.
- Los polifenoles y las vitaminas son también responsables de su efecto antioxidante.
- El oleocantal (un polifenol) tiene propiedades antiinflamatorias y neuroprotectoras; sumado a la reducción del colesterol LDL en el cerebro, podría reducir el riesgo de enfermedad de Alzheimer.
- Contribuye al crecimiento normal y al buen funcionamiento de las células musculares, nerviosas y sanguíneas.
- Tiene acción vasodilatadora y cicatrizante.
- Refuerza el sistema inmunitario.
Protección contra el cáncer
- Estudios científicos han demostrado que el consumo regular de aceite de oliva virgen extra reduce el riesgo de cáncer de mama, útero, ovario, pulmón, colon y piel.
- Inhibe las células procancerígenas.
- Limita la oxidación del ADN.
Estos beneficios se basan en tres tipos de componentes: los polifenoles, la vitamina E y el ácido oleico.
Los polifenoles
El aceite de oliva virgen extra contiene de media 500 mg/kg. Sus principales polifenoles son el tirosol, el hidroxitirosol, la oleuropeína, el oleocantal y los lignanos.
Reducción del riesgo de aterosclerosis
La oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL), conocidas como «colesterol malo», es la principal causa de la degeneración prematura de las arterias. La aterosclerosis combina el engrosamiento de la pared de las grandes arterias (aorta abdominal, coronarias, arterias cerebrales, arterias de las piernas) y su obstrucción por placas de ateroma.
Los polifenoles del aceite de oliva virgen extra impiden la oxidación de las LDL al neutralizar los radicales libres. Además, favorecen el desarrollo de un anticuerpo específico que elimina la fracción oxidada del colesterol LDL y reducen así considerablemente el riesgo de engrosamiento y endurecimiento de las arterias.
Efecto antiinflamatorio
Un estudio publicado en la revista Nature por investigadores de Filadelfia indica que el oleocantal, uno de los polifenoles responsables del regusto picante del aceite de oliva, tendría efectos antiinflamatorios al inhibir la acción de las enzimas ciclooxigenasas.
Efecto anticancerígeno
Varios estudios científicos han demostrado también que componentes menores del aceite de oliva inhiben el metabolismo de ciertos procancerígenos, reducen la oxidación del ADN y eliminan de forma selectiva el oncogén HER2, implicado en el cáncer de mama. Un estudio (Niva y Kuklinski) afirma incluso que el escualeno y el betacaroteno del aceite de oliva virgen extra contribuyen a prevenir el melanoma maligno, el cáncer de piel más grave.
Fortalecimiento óseo
La oleuropeína favorece la absorción del calcio y una mejor mineralización de los huesos.
La vitamina E
El aceite de oliva virgen extra contiene de media 300 mg/kg. De las ocho formas de vitamina E, contiene sobre todo la más eficaz, el alfa-tocoferol.
Antioxidante celular
La vitamina E es el mejor antioxidante protector de la membrana celular y favorece el almacenamiento de la vitamina A. Favorece el crecimiento normal y la renovación de las células musculares, nerviosas y sanguíneas, y es esencial para mantener la integridad y la estabilidad de la membrana de las neuronas.
Reducción del riesgo de enfermedades vasculares
Reduce la acumulación de placas en las arterias y mejora la circulación sanguínea.
Efecto vasodilatador y cicatrizante
El ácido oleico
Es el principal ácido graso monoinsaturado del aceite de oliva virgen extra. Los ácidos grasos monoinsaturados (omega 9) representan de media el 75 % de su composición.
Buen funcionamiento del aparato digestivo
El aceite de oliva virgen extra se digiere mucho más fácilmente que cualquier otra grasa o aceite alimentario. Estimula el funcionamiento del hígado y el drenaje de la bilis, lo que reduce el riesgo de cálculos biliares. Protege las paredes del estómago y del intestino, lo que limita el desarrollo de úlceras.
Reducción de la presión arterial
Según un estudio del INSERM de Burdeos, su consumo reduciría un 40 % el riesgo de ictus.
Regulación de la glucosa y prevención de la diabetes
Prevención de la neurodegeneración
Reduce el deterioro de las funciones cognitivas y de la memoria asociado a la edad y a la demencia senil.
Reducción de la pérdida ósea
La asociada a la edad y a la osteoporosis.